La gran mazmorra multinivel es un clásico dentro del RPG occidental. Desde Watcher’s Keep en Baldur’s Gate 2 hasta los Caminos Interminables de Od Nua en Pillars of Eternity, hay algo magnético en este tipo de aventuras. Tal vez sea la simpleza de su diseño: una enorme catacumba que desciende por varios niveles y que oculta nuevos peligros y nuevos secretos en cada parada.

Tower of Time, el primer título del estudio Event Horizon, toma este concepto y lo eleva a su máxima expresión. La historia de Tower of Time nos transporta a Artara, un mundo destruido cuyos habitantes han sido reducidos a un nivel de subsistencia. En el proceso han olvidado todo acerca de su pasado, sus costumbres y sus tradiciones. Nuestro protagonista, un joven sin nombre al que encarnamos de manera incorpórea a lo largo del juego, descubre una torre enterrada en las fauces de La Tierra.

Este descubrimiento lo asusta de muerte, pero también le deja una impronta mental. Impronta que lo obliga a regresar, ya de adulto, al mando de un pequeño ejército de aventureros. El objetivo: adentrarse en La Torre, descubrir sus secretos, y develar los misterios de Artara y su actual condición.

Sin entrar más en detalles, bastará comentar que la historia de Tower of Time es apenas servicial. El cuento pergeñado por Event Horizon toca varias inspiraciones, desde la fantasía medieval, pasando por la ficción steampunk y hasta elementos de ciencia ficción. Pero todo este paquete esta presentado de forma algo inconexa, y nunca termina de cuadrar. Esto no quiere decir que la narrativa de Tower of Time no tenga elementos positivos. Los misterios que se desarrollan en los primeros niveles de La Torre son mayormente interesantes, y vamos a ir descubriendo pistas sobre los sucesos pasados a través de la exploración y el descubrimiento de notas, cartas y diarios.

El problema de Tower of Time con respecto a la narrativa viene por el lado de la presentación. Mucha de la exposición narrativa que plantea el juego viene de la mano de largas conversaciones entre los miembros de nuestro grupo de siete aventureros, y en general, el guion es de un muy pobre nivel.

Esta falencia se ve potenciada por el hecho de que los personajes centrales del juego son, en su mayoría, poco interesantes. Nuestro grupo se compone de Kane y Maeve, dos típicos arquetipos de guerrero y exploradora humanos. Aeric, un druida elfico, sabio de la mística y conectado con las fuerzas naturales. Rakhem, un maestro de runas enano adepto a la mecánica y con un inevitable acento escoses. Y Boron, un “frostling” salvaje que desata su ira bárbara en el combate. Los últimos dos personajes en sumarse al grupo: Whisper y Kaela, son los más interesantes desde un punto de vista narrativo. Pero aun así no llegan a salvar la mediocridad general del guion del juego.

Pero todas las falencias narrativas de Tower of Time pasan a un segundo plano cuando nos centramos en los elementos restantes que nos ofrece el juego. A grandes rasgos Tower of Time se divide en dos facetas de juego: la exploración y los combates. En la faceta de exploración iremos recorriendo los distintos niveles de La Torre, descubriendo sus secretos y resolviendo sus enigmas. La exploración en Tower of Time es satisfactoria. El juego cuenta con puzles, cuartos escondidos y secretos por doquier. Un contador al final de cada nivel nos indica cuantas misiones secundarias nos quedaron por completar, cuantos cuartos secretos por descubrir y cuantos cofres escondidos por abrir. Por lo que siempre es una buena idea pegarle una segunda recorrida a los niveles para asegurarnos de haber descubierto todos sus secretos.

La faceta de combate es el mayor logro de Tower of Time. El combate en este juego funciona por instancias separadas donde seremos transportados a una arena de combate. Aquí, nuestro grupo de hasta cuatro personajes (de los siete que tendremos disponibles en total) se enfrentará a oleadas de enemigos. Lo interesante del combate de Tower of Time es la manera en la que combina elementos de Tower Defense con el combate en tiempo real característico de los RPGs clásicos (aquí no hay pausas, pero es posible ralentizar el tiempo para decidir nuestros movimientos tácticos).

En cada escenario de combate, los enemigos controlados por la IA invadirán el mapa a través de portales y atacaran a nuestros aventureros. Nuestra misión es la de acabar con todos ellos. La inteligencia artificial de las unidades enemigas es básica y, como mencionamos, no se diferencia demasiado de los movimientos enemigos en cualquier juego de Tower Defense. Pero esta realidad no va en detrimento de la calidad del juego, sino que termina revelándose como un gran punto a favor. Esto se debe a que Tower of Time aplica distintos modificadores a cada combate.

Podemos encontrar situaciones muy diferentes. A veces la velocidad de movimiento de nuestros hombres se verá disminuida, otras veces dos de nuestros aventureros comenzaran presos en una jaula y tendremos que liberarlos, otras tantas nos enfrentaremos a enemigos que atacan en una única oleada gigantesca. Y así, muchas situaciones más.

Estos modificadores logran mantener al combate siempre fresco. De acuerdo a los modificadores positivos o negativos presentes, nos convendrá más usar unidades de combate cuerpo a cuerpo o unidades de rango. Tal vez las habilidades de alguno de nuestros personajes sean más útiles en algunas situaciones con respecto a otras, o tal vez nos veremos obligados a cambiar el tipo de daño de nuestras armas si nos enfrentamos a enemigos con altos grados de resistencia. El sistema de combate de Tower of Time es realmente excelente, y logra mantenerse fresco y adictivo durante las casi 40 horas de aventura que ofrece el juego.

El combate se ve potenciado por unos efectivos sistemas de personalización de personajes y construcción de objetos. Cada personaje cuenta con ocho habilidades básicas que pueden mejorar a medida que suben de nivel. Y en una decisión de diseño absolutamente acertada, Tower of Time nos permite reasignar puntos de habilidad en todo momento. Los sistemas de construcción de objetos son algo más básicos, pero ofrecen flexibilidad suficiente como para adaptar a nuestros hombres de cara a algún combate que sea excesivamente difícil.

En cuanto al apartado audiovisual, Tower of Time es un juego que quizás no esté a la altura de las últimos RPGs de Obsidian, pero sin dudas va a satisfacer los estándares de los amantes del género. Cada nivel de La Torre tiene su estilo distintivo, y a medida que descendamos más y más en sus niveles los temas de fantasía clásica van dejando paso a elementos más esotéricos sacados del steampunk o la Ciencia Ficción. La banda sonora también es muy buena, y acompaña de buena manera a la exploración y los combates. El juego casi no cuenta con acompañamiento de voces, y algunos efectos de sonido son apenas suficientes (en especial en combate), pero es algo esperable de juegos erigidos en bajo presupuesto como este.

En definitiva, Tower of Time es un RPG táctico competente. Su excelente sistema de combate y los modificadores aplicados a cada enfrentamiento mantienen al juego fresco e interesante a pesar de las falencias de su guión. La historia que nos presenta Event Horizon nunca a llegar ser tan interesante como se lo propone, pero por suerte no es el gancho principal del juego. Tower of Time es un juego recomendado para todos los amantes de los combates tácticos, aunque aquellos en busca de una narrativa atrapante harán bien en explorar otras opciones.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Event Horizon.

Tower of Time – Review
Historia50%
Gameplay90%
Gráficos75%
Música y Sonidos75%
Lo bueno:
  • Excelente sistema de combate.
  • Los sistemas de personalización para los personajes.
  • Diseño artístico de los distintos niveles de La Torre.
Lo malo:
  • Pobre historia.
  • Personajes poco interesantes.
  • Efectos de sonido apenas serviciales.
80%Nota Final
Puntaje De Lectores: (5 Votos)
69%