Todo amante de los RTS que se precie seguramente extraña los años de gloria de Command & Conquer. Aquella venerable saga era dueña de una jugabilidad que hoy podemos considerar simple, pero que tenía su encanto. Construcción de bases veloz y sin demasiadas complicaciones, unidades rápidas, poderosas y diferenciadas, y un combate mayormente caótico pero que premiaba al jugador capaz de pensar rápido y organizar ofensivas coordinadas.

Por suerte, Team 17 y Petroglyph Games (creadores de Star Wars: Empire at War, Grey Goo y la trilogía 8-Bit) se han combinado para traernos un nuevo producto dentro de este estilo de juegos de estrategia en tiempo real: Forged Battalion. En este juego, los muchachos de Petroglyph apuntan a lograr un matrimonio entre el gameplay estratégico clásico al más puro “C&C-Style”, junto con un novedoso sistema de personalización de facciones y unidades que promete una variedad nunca antes vista en juegos de este estilo.

La narrativa detrás de Forged Battalion, de momento, apenas funciona como un telón de fondo y es completamente descartable. Estamos en un futuro en el cual una mega-corporación se ha hecho dueña de la mayoría de los recursos de la tierra gracias a la invención de la planta de manufactura modular, una unidad de construcción autónoma tan efectiva en la economía como en la guerra. Nuestro rol en la corta campaña es el de dirigir a un grupo de resistencia que se opone a este dominio mundial mediante el uso, irónicamente, de sus propias plantas de manufactura.

Más allá de esta simple narrativa, se esconde un juego cuya jugabilidad resultará inmediatamente familiar para cualquier aficionado al género. Comenzamos cada partida con una fábrica, un par de unidades militares y algunos recolectores de minerales. Mediante la obtención de recursos (los mencionados minerales y energía) poco a poco iremos haciendo crecer nuestras instalaciones. Esto nos permitirá construir mejores unidades de infantería mecanizada, vehículos ligeros, tanques y unidades aéreas.

La gran novedad que presenta Forged Battalion viene por el lado de las unidades. Por fuera de cada batalla de campaña o escaramuza individual nos vamos a encontrar con un árbol tecnológico persistente que nos permitirá desbloquear nuevos módulos para cada una de ellas. Dichos módulos nos permitirán personalizar nuestro ejército a nuestro antojo. De esta manera, el chasis de un tanque puede servir como base para montar una unidad de artillería, especialmente poderosa contra edificios e instalaciones defensivas.  O bien podemos usar el mismo chasis combinado con un lanzallamas para crear un tanque especializado en acabar con unidades de infantería mecanizada.

Esta mecánica, que se aplica a todo tipo de unidades y torretas de defensa, hace que Forged Battalion cuente con una variedad de unidades pocas veces vista en el género. A cada unidad se le puede acoplar tres tipos distintos de módulos, desde distintas armas, hasta armaduras más poderosas o mejores sistemas de tracción. Esta vareidad nos permite montar una facción a nuestro antojo, con unidades que potencien nuestro estilo de juego. Por ejemplo, podemos optar por unidades lentas, pero fuertemente acorazadas si nuestro estilo es recurrir al “turtling”, o bien podemos desechar los chasis acorazados y crear unidades veloces para jugar al mejor estilo “Zerg Rush”. La elección recae en cada jugador.

Por detrás de esta fascinante mecánica de juego, Forged Battalion aún se siente como un juego bastante incompleto. Como mencionamos, la campaña presenta es apenas un tutorial glorificado, y los modos escaramuza o multijugador aún están en etapas tempranas de desarrollo (si bien la cantidad de usuarios simultáneos que presenta el juego es bastante saludable para un juego de este estilo). Por otro lado, dentro de la partida en sí misma, el comportamiento de la IA es bastante errático, con un pobre sistema de pathfinding y una aún peor selección de objetivos por parte de las unidades cuando no se encuentran directamente bajo nuestro control.

Por lo demás, el juego presenta un adecuado aspecto gráfico, con unidades y edificaciones grandes y fáciles de identificar, lo cual es siempre una gran baza positiva en un juego de estrategia en tiempo real. Los efectos en pantalla también son bastante buenos, en especial los efectos de luces provocados por las armas más avanzadas. La banda sonora, por otro lado, es bastante pedestre. Con ritmos electrónicos que parecen haber sido extraídos directamente de la década del 90, pero que no transmiten nada en el día de hoy.

Como todo juego en Acceso Anticipado. Forged Battalion aún tiene tiempo para mejorar y pulir las asperezas mencionadas. Por lo pronto, la mecánica central de personalización de facciones debería ser suficiente como para que cualquier amante de la estrategia coloque a este título dentro del rango de su radar.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Team 17/Petroglyph Games.