Luego de tres años de frustraciones y versiones “Old Gen” finalmente Konami ha decidido dejar de menospreciar a nuestra plataforma y entregarnos la versión de Pro Evolution Soccer que nos merecemos. PES 2018 llega a PC con toda la fanfarria audiovisual propia de las versiones de consolas de última generación, y lo que es más, gracias al mayor poder y capacidad presente en el universo PC, podemos decir que estamos ante la versión definitiva de Pro Evolution Soccer en cuanto a fidelidad gráfica se refiere.

Lo que no ha cambiado demasiado es la experiencia de juego que se nos ofrece. Más allá de los pobres ports gráficos y la pésima presentación de las últimas tres entregas, Pro Evolution Soccer siempre mantuvo una identidad y una idea de juego clara a la hora de hacer rodar la pelota. PES 2018 no se aparta de ese camino, y una vez más Konami nos entrega un juego de fútbol accesible y profundo al mismo tiempo, adecuado no solo para la gran competencia online, sino también para ser un juego “de sofá” por excelencia.

Mecánicamente, Pro Evolution Soccer 2018 es un juego sólido. La forma en la que la física de la pelota y los distintos jugadores esta implementada dentro de la cancha da lugar a situaciones variadas y muchas veces impredecibles, en las que un rebote desafortunado o un tiro desviado pueden marcar la diferencia. Konami ha puesto un esfuerzo realmente grande a la hora de plasmar las pequeñas diferencias entre las grandes estrellas del juego traducidas a la pantalla. No será lo mismo correr con la pelota controlada con un jugador pequeño y ágil como Messi a hacerlo con un jugador más grande y robusto, como Edison Cavani. De igual manera, los distintos equipos de Elite juegan y se comportan de maneras diferenciadas. El pase incesante y control del balón del Barcelona (equipo licenciado al 100%) contrasta con el juego más directo y veloz del MD White (o Real Madrid… equipo que una vez más no cuenta con sus licencias oficiales).

En lo particular, he encontrado que PES 2018 brilla de manera particular a la hora de brindarle al jugador opciones a la hora de realizar jugadas de ataque. Los centros y los pases largos se encuentran 100% en control del jugador, y tanto la dirección como la orientación y la potencia de cada disparo son claves a la hora de separar los éxitos de los fracasos. Algo similar puede decirse de la defensa, si bien esta faceta del juego es un poco más impredecible y difícil de dominar. Los tackles defensivos son efectivos pero requieren de precisión casi milimétrica para no derivar en una falta o en un fallo que deje abiertos carriles ofensivos para el rival. De igual manera, los disparos de media y larga distancia se sienten satisfactorios y dotados de una sensibilidad de control adecuada.

Si Pro Evolution Soccer 2018 brilla dentro de la cancha, ese brillo se apaga un poco cuando analizamos los modos de juego ofrecidos. Una vez más, los modos de Liga Master y My Club regresan. La Liga Master es el viejo conocido de siempre, donde se nos propone armar un club desde la nada misma, dotándolo poco a poco de las mayores estrellas. MyClub es una oferta similar, pero que busca emular al exitoso Ultimate Team de la competencia. Al igual que en años anteriores, MyClub es un modo que tiene algunas ideas interesantes, pero que sufre debido a la falta de licencias oficiales, equipo y ligas de las que adolece Pro Evolution Soccer. La presencia de jugadores clásicos es bienvenida. Pero Konami ha incluido en este modo algunas decisiones extrañas (por ponerlo en términos amables). Todo bien con poder jugar al fútbol como Usain Bolt, Konami, pero la verdad preferiría que pongan el dinero necesario para conseguir la licencia de al menos algunos equipos de la Premier League.

Los modos multijugador local salen algo mejor parados. Además del típico partido rápido, Konami ha reintroducido en esta entrega el viejo modo “Random Selection”, donde a cada jugador le es entregado un puñado de jugadores variopintos para armar un equipo. Lo interesante de este modo es que antes de cada partido hay una pequeña sesión de “Draft” donde es posible quitarle jugadores al contrario o proteger los propios en una serie de turnos intercalados. Es un modo realmente entretenido que obliga a los jugadores a experimentar con nombres menos conocidos a la hora de armar equipos competitivos.

Como ya mencionamos, la presentación de PES 2018 es realmente excelente. El juego funciona de maravillas en PC, y con una tarjeta gráfica con el poder suficiente es posible experimentar PES 2018 en 4k con framerates absolutamente estables. La versión PC esconde otros chiches, tales como la opción de utilizar Nvidia Ansel para obtener screenshots de alta calidad o imágenes en 360°.

Otro elemento de Pro Evolution Soccer 2018 que debe ser sujeto a críticas es el de la presentación en cuanto a interfaz de usuario. Al igual que en años anteriores, los menús de juego son realmente incomodos, y la mayoría de los modos de juego están ocultos tras varias pantallas de carga. Es una auténtica pesadilla entrar al modo MyClub y tener que pasar por al menos tres pantallas de carga antes de poder ver rodar la pelota. Esto se ve empeorado por un pobre rendimiento del sistema de Matchmaking. Me he encontrado con esperas de varios minutos antes de poder acceder a partidos online, lo cual es decididamente un gran punto en contra.

Por lo demás, Pro Evolution Soccer 2018 presenta mejoras en otros departamentos. La más importante de todas ellas es el hecho de que Konami ha decidido finalmente jubilar a Fernando Niembro y Mariano Closs para los relatos de la versión latinoamericana. En su lugar aparecen Rodolfo de Paoli y Diego Latorre. Este último suena algo apagado y monótono en sus comentarios, pero el relato de De Paoli es realmente un punto a favor para PES. Sus ya emblemáticas frases como “¡Que viva el fútbol!” o “Amigos del fútbol” le agregan un sabor único y “local” a PES 2018. Si a esto le sumamos la excelente ambientación de La Bombonera y El Monumental, podemos decir sin dudas que estamos ante la mejor representación virtual del fútbol argentino hasta la fecha.

En definitiva, Pro Evolution Soccer 2018 es un claro paso adelante para la franquicia en PC. El simple hecho de que finalmente contamos con la versión real del juego en nuestra plataforma es suficiente para elevar a este título por sobre las entregas anteriores. Si a eso le sumamos una jugabilidad refinada y sumamente entretenida podemos decir que tenemos un gran juego entre manos. Lamentablemente, algunos problemas en cuanto a la presentación, el rendimiento online y la omnipresente falta de licencias dejan a PES 2018 a las puertas de la gloria. A pesar de estos problemas, finalmente podemos decir que tenemos el Pro Evolution Soccer que nos merecemos en PC.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por KONAMI.

Pro Evolution Soccer 2018 – Review
Gameplay90%
Gráficos90%
Música y Sonidos85%
Multiplayer85%
Lo bueno:
  • Finalmente el PES que nos merecemos en cuanto a fidelidad gráfica.
  • Excelente sistema de juego, accesible y complejo al mismo tiempo.
  • Los relatos de De Paoli.
Lo malo:
  • Persisten algunos problemas con la presentación en general.
  • Pobre sistema de Matchmaking.
  • El siempre presente problema de la falta de licencias.
85%Nota Final
Puntuación de los lectores: (8 Voto)
83%

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