El mercado de las placas gráficas externas para laptops ha estado dominado durante mucho tiempo por Razer -con su Razer Core- y luego se sumó Asus con varios modelos de su línea RoG. Ahora es Gigabyte la que se suma a la competencia pero con un precio que promete revolucionar al mercado de estos dispositivos.

Presentada durante la Computex de este año, la Gigabyte GTX 1070 Gaming Box cuesta tan solo 600 dólares y no solo es un dock junto a la respectiva fuente de 400 Watts -como ofrecen otras marcas- sino que además incluye la placa de video que lleva en su nombre, en formato mini ITX. Considerando que la placa de video cuesta un promedio de 380 dólares, y que el Razer Core se vende por 500 dólares, los números hablan por si solos.

La Gaming Box se conecta por USB-C, por lo que cualquier laptop más o menos moderna está dentro de los requisitos básicos para utilizarla, al contrario de otros docks que necesitan de puertos Thunderbolt 3 dedicados; y quienes han podido probarlas durante la conferencia aseguran que el sistema operativo las reconoce inmediatamente, sin necesidad de reinicios.

Se rumorea que Gigabyte está trabajando en una versión mini ITX también para la GTX 1080, por lo que este dock se podrá mejorar en poco tiempo, o hasta podremos ver versiones más potentes. La empresa asegura que la Gaming Box será lanzada el mes próximo.