Cyanide Studio regresa con su franquicia de infiltración y acción en tercera persona con Styx: Shards of Darkness. La primera entrega de esta saga, Styx: Master of Shadows, pasó algo desapercibida cuando fue lanzada al mercado en 2014. Se trataba de un juego con ideas interesantes, pero de pobre ejecución en algunos departamentos. Esta secuela no solo busca construir sobre la mitología puesta en marcha por el juego anterior, sino que migra la acción al poderoso Unreal Engine 4.

Shards of Darkness regresa al universo de Of Orcs and menalgunas décadas después del final de Master of Shadows. El trasgo Styx, experto tanto en las artes del robo como en el cinismo, se ha convertido en una especie de celebridad entre los suyos, y en un terror para las autoridades. Hartos de la plaga de trasgos que asola al mundo desde los eventos finales del primer juego, los humanos forman una organización conocida como C.A.R.N.A.G.E. con el fin de dar caza a la molesta peste. En este contexto Styx se la pasa de trabajo en trabajo, consiguiendo objetos valiosos para intereses inescrupulosos a cambio de dinero o del apetitoso Ambar.

Pero antes de que podamos asegurar el primer botín, eventos inesperados catapultan a Styx en una aventura que lo llevará a las puertas de una antigua ciudad élfica, mientras busca descubrir los objetivos de una misteriosa organización de elfos oscuros y coopera con aliados inesperados. La historia que plantea Shards of Darkness es servicial, y si bien no inventa nada nuevo en cuanto a la narrativa, se las arregla para tener algunos giros inesperados en el mismo nivel de lo visto en el primer juego. El propio Styx es un protagonista interesante. Un trasgo dotado del don del habla y de una inteligencia sin igual, su capacidad para el sarcasmo y las burlas parece inagotable. En este aspecto el juego cuenta con una saludable dosis de humor, a pesar de que la tendencia de Styx a romper la cuarta pared puede ponerse algo pesada promediando el juego.

Shards of Darkness se encuentra dividido en distintos capítulos, y cada uno de estos capítulos cuenta con distintas sub-misiones y objetivos secundarios. Por lo general cada mapa nos pondrá por delante un objetivo principal y varias misiones secundarias. Las tareas principales usualmente se centran en robar algún objeto o infiltrarse en terreno enemigo, mientras que las misiones alternativas plantean objetivos más variados tales como desentrañar un código secreto o robar las insignias de capitanes desertores.

En líneas generales las misiones principales de cada misión se sienten algo sencillas y fáciles de lograr, pero los jugadores dedicados que busquen completar todos los objetivos encontrarán que Shards of Darkness ofrece un alto grado de dificultad en torno a sus misiones secundarias. Esto también es cierto si se busca lograr el mayor puntaje posible en cada misión. Shards of Darkness nos premia por la velocidad con la que logramos terminar un nivel, por el hecho de no dejar detrás nuestro un reguero de cadáveres y por la consecución de todos los objetivos secundarios posibles, así como también la búsqueda de coleccionables.

Para lograr sus objetivos, el astuto Styx cuenta con un nutrido arsenal de trucos bajo sus mangas En primer lugar Styx es un maestro de la infiltración y su pequeño tamaño le ayuda a escabullirse por sitios escondidos y pasadizos secretos. La agilidad de Styx también es importante, ya que el pequeño trasgo tiene la misma habilidad para escalar arquitectura que la demostrada por cualquier personaje de la saga Assassin’s Creed. Styx cuenta también con un arsenal de armas, tales como su daga o dardos incapacitantes. Finalmente, el trasgo Styx cuenta con distintas habilidades especiales que le permiten realizar acciones sobrenaturales tales como volverse invisible o crear un clon de sí mismo para distraer a los guardias enemigos.

Todos estos elementos se conjugan con una jugabilidad bastante refinada y con un diseño de niveles superlativo. Si tuviera que comparar a Styx con otro juego de infiltración, creo que la comparación más adecuada sería emparentarlo con Thief II: The Metal Age. Cualquier persona que haya tenido la suerte de jugar el clásico de LookingGlassStudios sabe que una comparación tal solo queda reservada para grandes juegos de infiltración. Afortunadamente, Styx acierta en varios elementos claves.

En primer lugar, el juego utiliza una excelente mecánica de movimientos y sombras. En todo momento tendremos en el HUD un indicador que nos muestra el nivel de visibilidad de Styx. La opción de apagar antorchas y crear áreas de penumbra nos ayudara a escabullirnos por las zonas mejor vigiladas. Además, Styx hace uso de distintas superficies a la hora de generar sonido. Si caemos de una distancia elevada sobre madera el ruido del impacto alertará a los guardias cercanos, pero si lo hacemos sobre una alfombra Styx aterrizará de manera silenciosa.

En segundo lugar, Shards of Darkness cuenta con un diseño de niveles de nivel superlativo. Cada uno de los enormes mapas en los que Styx tendrá que infiltrarse cuenta con distintos niveles de elevación, entradas secretas, túneles ocultos, salientes para treparse y docenas de elementos más. La disposición de cada elemento de los niveles está perfectamente calibrada para ofrecer una óptima experiencia de infiltración, elemento sobre el que el propios Styx bromea dentro del juego.

Finalmente, el juego hace gala de una inteligencia artificial más que competente. Los distintos tipos de enemigos poseen diferentes ventajas. Los enanos, por ejemplo, pueden detectar a Styx por su olor, mientras que otro tipo de criaturas puede hacerlo por el sonido. Los guardias enemigos son rápidos para dar la alarma o llamar refuerzos, y dan caza a Styx con insistencia y precisión letal. En los niveles de dificultad más bajos es posible enfrentar a los guardias en combate singular haciendo uso de un sistema de bloqueos y contraataques que se siente mejorado con respecto al primer juego, pero que sin embargo es algo tosco y simple.

En niveles de dificultad elevados la cosa se pone más interesante, ya que Styx no tiene chance alguna en una pelea de frente a enemigos armados, y cualquier guardia que nos agarré con las manos en la masa nos acabará en solo un golpe. En este sentido el juego se siente mucho más desafiante y refinado jugándolo en estos modos de dificultad elevados. Y de todas formas promediando el juego empiezan a aparecer enemigos acorazados a los que no podremos eliminar con ataques normales, independientemente del nivel de dificultad

El juego cuenta además con un sistema de Crafting y un sistema de progresión de habilidades. El sistema de Crafting es sencillo y funcional, pero depende de encontrar las distintas mesas de trabajo ocultas en los niveles. El sistema de progresión, en cambio, nos permite avanzar nuestras habilidades en distintos departamentos, que van desde la infiltración hasta las habilidades de asesinato. Por ejemplo, si vamos el camino de la infiltración ofrece habilidades tales como la capacidad de Styx para no hacer ruido en sus caídas independientemente de la superficie.Styx también puede equipar distintas vestimentas y dagas que le otorgan bonificaciones especiales, pero a cambio de penalizaciones en otros departamentos.

En cuanto a lo técnico, Shards of Darkness se ve beneficiado por el uso de Unreal Engine 4. La fidelidad gráfica de las distintas locaciones es bastante impresionante, y la distancia de dibujo ayuda a la hora de planificar nuestra vida de infiltración al permitirnos explorar entradas alternativas o rutas de guardia. Tal vez el punto más débil desde un punto de vista gráfico está en el diseño de los personajes. Sacando el diseño de Styx, bastante bien logrado, el resto de los personajes del juego lucen toscos y poco creíbles.

Algo similar ocurre con el trabajo de voces, el trabajo de voces utilizado para Styx es muy bueno, mientras que el trabajo de voces del resto de los personajes del juego roza el amateurismo. El propio Styx, como ya mencionamos, posee una poco sana tendencia a romper la cuarta pared. Sus constantes insultos y referencias gastadas (¿Terminator? ¿En serio?), pueden ponerse viejas rápidamente o pecar de infantiles. Pero al ser Styx el único personaje construido de manera correcta en todo el juego, uno termina por encariñarse con el pequeño malhablado de todas maneras.

Shards of Darkness también introduce un modo multijugador en el que Styx y un trasgo invitado pueden afrontar los distintos niveles juntos. El modo multijugador plantea algunas alternativas entretenidas, tales como combinar técnicas de distracción para sacar patrullas enteras de guardias rivales del medio, pero tiene dos problemas principales. El primero de ellos es que existen algunas misiones en las que ser detectado es equivalente a la derrota, y con dos trasgos correteando por los pasillos es más difícil pasar desapercibidos. La segunda es que el modo multijugador desactiva la opción de guardar en todo momento, dejando a los jugadores a merced de un demasiado escueto y espaciado sistema de autosaves.

A pesar de estos últimos problemas mencionados, y algunos más en lo referido al sistema de combate y la presentación, Shards of Darkness se presenta como una oferta más que competente dentro del género de la infiltración. Género que en los últimos años ha sufrido bastante por la preponderancia de juegos que quitan el énfasis de la infiltración pura y dura para centrarse en los gimmicks y las habilidades mágicas (Metal Gear Solid, Dishonored, etc.). En sus niveles de dificultad más elevados Styx: Shards of Darkness se siente como una experiencia mucho más cercana a los origines del género (por ejemplo, las habilidades especiales de Styx se encuentran balanceadas gracias a una relativa escasez de Ambar, el recurso necesario). Bajo estos parámetros, podemos considerar que la segunda aventura del trasgo malhablado de Cyanide Studio  es casi una cita obligada para cualquiera aficionado al género.

Este review fue realizado con una copia comercial proporcionada por Focus home Interactive/Cyanide Studio.

Styx: Shards of Darkness - Review
Historia80%
Jugabilidad80%
Gráficos75%
Música y Sonidos70%
Multijugador65%
Lo Mejor
  • Buenas mecánicas de infiltración.
  • Fantástico diseño de niveles.
  • El modo multijugador plantea algunas ideas interesantes.
Lo Peor
  • Historia apenas servicial y humor algo cansino.
  • Pobre sistema de combate en los niveles de dificultad más bajos.
77%Nota Final
Puntuación de los lectores: (5 Voto)
78%

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