Un tiempo antes que Activision revelara el nuevo nombre para el nuevo Call of Duty, muchos pensábamos que se iba a tratar de Modern Warfare 4. Aparentemente, esta sospecha no solo quedaba en el lado de los fans, sino que los desarrolladores también consideraron continuar con la historia.

En una entrevista con Game Informer, Mark Rubin, productor ejecutivo en Infinity Ward, contó que mientras estaban tirando nuevas ideas para el próximo juego, fueron pasando desde un mundo post-apocalíptico hasta cosas con nombres como “Armas Espaciales en Júpiter”.

“La gente sintió fuertemente como uno, como jugador, te podías conectar con el mundo de tu día a día. Así que la idea de mantenerse en un mundo moderno se convirtió en clave. No hagamos ‘Armas Espaciales en Júpiter.’ Hagamos armas reales que conocemos, en un mundo con el que estamos familiarizados. Y así pasamos a la pregunta ‘¿Hacemos Modern Warfare 4?’. Y ese fue el juego por un tiempo. Porque pensamos en mantenernos modernos, hacemos Modern Warfare 4! Pero luego fue, bueno, como que terminamos la historia en Modern Warfare 3. El arco argumental está terminado.”

A partir de ese momento, el estudio consideró nuevamente el mundo post-apocalíptico. Igualmente, en la idea general siguieron pensando en la continuidad Modern Warfare e imaginaron sucesos posteriores a MW3, armas nucleares que fueron lanzadas al mundo.

Al encontrarse utilizando un nuevo engine, decidieron que era momento de enfocarse en un reboot, y como resultado, Ghosts no es una secuela directa pero se encuentra dentro del mismo universo Modern Warfare, en una continuidad distinta.